Nosotros
Trabajo
Nosotros
La Red Latinoamericana de Agencias de Innovación (RELAI) es una asociación de las principales agencias nacionales y regionales de innovación establecidas en América Latina y el Caribe. Conoce más acerca de RELAI, cómo se creó, cuál es su finalidad, quienes la integran y cuáles son sus valores.
Acerca de Relai
Agencias socias
Qué hacemos
Cooperación
Contacto
Trabajo
RELAI es una red activa que busca fortalecerse a través del intercambio de conocimiento y de la acción: no solo promueve instancias específicas en esta línea, sino que actúa como amplificadora de las principales actividades, novedades y productos de conocimiento de sus integrantes.
Actividades
Novedades
Documentos y publicaciones
Entrevista | Desafíos Comunes - Equipo de Paraguay: Modelo de manejo integral y seguro de residuos contaminantes
Inicio / Novedades / Entrevista | Desafíos Comunes - Equipo de Paraguay: Modelo de manejo integral y seguro de residuos contaminantes
El proyecto plantea el uso de una nueva tecnología para la disposición final de residuos hospitalarios de forma rápida, económica y eficiente.

Modelo de manejo integral y seguro de residuos contaminantes fue la solución ganadora en el ejeSalud, del concurso Desafíos Comunes. Presentada por SZ y Asociados, con el apoyo de CONACYT de Paraguay, el proyecto plantea la utilización de una nueva tecnología para la gestión de residuos hospitalarios de forma segura, económica y eficiente, que al mismo tiempo genera fuentesde trabajo local.

En entrevista, RELAI conversó sobre esta solución y sus  beneficios para el sistema de salud paraguayo, de la mano de Luis Ocampos, de SZ y Asociados.



La gestión de residuos hospitalarios en contexto de pandemia implicó nuevos y grandes desafíos en torno a poder lograr un manejo integral y seguro en términos sanitarios para el personal de blanco y también en lo que respecta al impacto medioambiental. ¿De quémanera esta propuesta buscó responder a esa nueva realidad y cuál es su principal diferencial?
 
Durante la pandemia por COVID-19 fue muy difícil empezar a manejar este problema, los casos fueron apareciendo y aumentando y la situación causó tal pánico al punto que hizo que desborde el sistema de salud y todo lo que pasaba dentro de los hospitales. Por esto, el cuerpo médico, el personal de blanco y el resto de las personas que interactúan en los hospitales se pusieron a tomar todos los recaudos necesarios para la precaución, incluso aún no teniendo tan claro detalladamente cómo era el modo de contagio del virus ni su tratamiento, ni menos aún sus consecuencias. En este contexto, viendo a estas personas con el equipamiento de protección individual y todas las medidas que utilizaban para evitar el contagio (estableciendo esa primera línea de defensa que da el personal hospitalario) nos dimos cuenta que un punto había quedado sin cubrir, y fue la gestión integral de residuos dentro de los hospitales. Aquí fue que surgió la necesidad de aggionar ese manejo y esas exigencias, y es importante entender que si bien esto está reglado, que hay normas legales que establecen los procedimientos, la pandemia le pasó por encima a todos los artículos más exigentes de esas normas, por lo tanto esto implicó comenzar a evaluar esos puntos legales, adaptar mecanismos y ver procesos, para que estuviesen de acuerdo con las exigencias actuales.


----
«La principal finalidad de la
solución es proteger al personal de blanco y proteger a todas esas
personas que, de una u otra manera, interactúan con el residuo
hospitalario en su trayecto hasta su retiro
».

----


Todo esto nos permitió ver que un contenedor, de la manera que nosotros lo tenemos en nuestro medio (un recipiente de plástico, sin mucho reparo de dónde está emplazado ni del volumen que maneja) da lugar a pensar que el personal de blanco deposita el residuo allí, y ahí termina todo; pero esto no es así, estos contenedores son focos de infección al tener todo ese material contaminado dentro. Vale agregar además que en nuestro medio, penosamente, la mayor parte del tiempo el contenedor permanece destapado, porque aunque la norma habla de que las bolsas deben estar herméticas, las mismas se cierran recién con el 80% del contenedor lleno; por tanto ese tiempo que el contenedor está abierto, se transforma en un foco puntual y muy fuerte de contaminación. Es así que la principal finalidad de la solución es proteger al personal de blanco y a todas esas personas que, de una u otra manera, interactúan con el residuo hospitalario en su trayecto hasta su retiro, incluyendo al personal de planta de tratamiento de dichos residuos. 
 


La solución incluye el desarrollo de un contenedor que a través de ciertos mecanismos tecnológicos procura la seguridad y efectividad en el proceso de gestión de los residuos. ¿Cómo funciona? ¿El pasaje de los residuos por el contenedor implica un valor agregado por éste de cara al descarte final?

Lo primero que hicimos fue tener en cuenta los pasos de la gestión de residuos, desde su generación, su clasificación en contenedores, el retiro a casetas de almacenamiento intra hospitalario y por último el retiro a planta de tratamiento. Una vez identificado esto, pensamos que si nosotros podíamos aislar esos contenedores y ponerlos en recipientes herméticos lo que estaríamos haciendo es proteger a toda esa población que trabaja con ellos. Si bien el foco es el personal de blanco, cuando llega un paciente a un hospital llega generalmente con familiares, quienes también quedan expuestos a toda esta contaminación. Teniendo en cuenta esto, determinamos en primera instancia, que dichos contenedores deberían estar tapados; al mismo tiempo vimos que esto solo no bastaba, porque al abrirlo, el pequeño movimiento de aire hace que las partículas salgan y vuelvan a contaminar. Por lo tanto entendimos que existían dos focos: la contaminación del entorno del contenedor, que es un foco fuerte; y la del personal de blanco, que es el foco principal.

De esta manera avanzamos en que lo ideal sería establecer una cortina de aire comprimido (similar a las que se usa en los supermercados para que no salga el frío) que impida que se comunique el ambiente interior contaminado del contenedor con el exterior hospitalario, de manera que el virus no pueda salir. Es así que proyectamos este sistema que básicamente hace que cuando el personal meta la mano vertiendo el residuo, dicha cortina impida el contacto de ese foco contaminado con el exterior. Si bien esa mano que tira el residuo sí es contaminada, el virus no sale de ese aire y no contamina el espacio donde está emplazado el contenedor.


----
«Hacer llegar este sistema es un
imperativo, para que todos los hospitales puedan funcionar de acuerdo a
lo requerido por la ley y a lo que lo que necesitamos como sociedad en
materia de salud
».
----


Asímismo, el diseño del contenedor hace posible que al verter los residuos, estos vayan directamente a una cámara que tiene una pendiente para cuando también existen líquidos en las bolsas. Estos líquidos son colectados dentro de un canal que se encuentra dentro del contenedor y que es inactivado con hipoclorito de sodio. Este contenedor tiene a su vez una instalación eléctrica, donde diseñamos una alarma visual con una luz que señala si existe alguna deficiencia en el cierre hermético; cualquier error en ese cierre activa dicha alarma e indica que ese contenedor tendrá que ser reemplazado por otro. Al mismo tiempo, el tablero con la instalación eléctrica permite el monitoreo remoto de todos los contenedores de cualquier hospital, lo que dará la seguridad de que cada contenedor que presente fallas va a ser reemplazado.


Por lo tanto, si estos contenedores impiden el contacto del interior con el exterior, avisan cuando existen fallas y también aseguran que cualquier líquido va a ser inactivado, hasta allí teníamos parte del problema resuelto; restaba resolver los temas de traslado, almacenamiento y tratamiento de esos residuos en las plantas. Al hacer un contenedor compacto que garantice su hermeticidad y que tenga unas puertas rebatibles de apertura y cierre para descarga, allí sí cerramos el conjunto y procuramos: la seguridad del personal de blanco, la de las personas que están en el entorno del contenedor, la del personal de limpieza (que va a tener cero contacto con ese residuo contaminado) y la del personal de planta de tratamiento, garantizándoles a todos que al no tener ningún contacto con estos residuos, van a disminuir al máximo cualquier accidente.



¿Cómo se hace llegar esta solución a los centros hospitalarios y qué infraestructura o capacidades son necesarias para ponerla en marcha?

El análisis de esta pregunta está basado estrictamente en las plantas de tratamiento que existen en los diversos puntos del país. En Asunción existen varias plantas que hacen este trabajo, ya en el interior no. Por lo tanto, cuando se va a involucrar un centro de salud o un hospital que queda bastante retirado, no da el tiempo de hacer el proceso tal cual lo establece la legislación hoy. Este contenedor podría permitir ampliar ese tiempo requerido legalmente y que las operadoras puedan pasar a buscar los contenedores en un lapso más amplio y así llegar a todos los establecimientos asistenciales para el buen manejo de los residuos. Por lo tanto, hacer llegar este sistema es un imperativo, para que todos los hospitales puedan funcionar de acuerdo a lo requerido por la ley y a lo que lo que necesitamos como sociedad en materia de salud.


----
«Una de las primeras
cosas a evitar con esta solución es el temor a entrar en lugares donde
existe mayor exposición al virus, ya que procurando un buen
manejo de los residuos y dando respaldo en esto, las posibilidades
de contagio disminuirán al máximo
».

----


Por otra parte, en cuanto a la infraestructura para su funcionamiento, el contenedor requiere estar conectado a la red energética de emergencia. Los hospitales por ley deben contar con un generador que provee a áreas esenciales en caso de corte de la energía eléctrica y este contenedor ingresa como parte esencial en los lugares donde vaya a establecerse, por lo tanto ese es el primer requisito, que pueda conectarse a esa red. En segundo lugar, requiere un compresor que abastezca una línea de contenedores y que será el responsable de la cortina de aire que se necesita para aislar el aire interior del aire exterior del contenedor. Si hablamos de costos de aplicación, la realidad es que estos no son elevados.

 
¿Qué mejoras a corto y largo plazo se espera que imprima esta innovación en las distintas etapas del proceso de gestión de residuos hospitalarios?

Existe una mejora que es inmediata: si nos ponemos a recordar, en época de pandemia ocurría que en los establecimientos asistenciales de Paraguay y de todo el mundo, los distintos actores del sistema (personal de blanco, seguridad, limpieza, etc.) iban contagiándose y por ende teniendo que dejar de ocupar sus roles por un tiempo. Una de las primeras cosas a evitar con esta solución es el temor a entrar en lugares donde existe mayor exposición al virus, ya que procurando un buen manejo de los residuos y dando respaldo en esto, las posibilidades de contagio disminuirán al máximo. En ese contexto fue muy desmoralizador ver médicos y enfermeras que fallecían, principalmente en urgencias, donde es un área en que es muy difícil a veces por los tiempos manejar los cuidados como corresponde y tener todas las precauciones que exige el Covid, y aún haciendo todo eso, se sigue teniendo al contenedor tradicional jugándoles en contra dentro de la misma sala. Por eso, a través de este sistema se pueden mejorar sustancialmente los cuidados dentro de los hospitales.

A esto se suman también los accidentes de trabajo que ocurren dentro de las plantas de tratamiento, que son muchísimos. Hoy en día se retiran los residuos con bolsas de 800 micras y si de alguna manera alguna de esas bolsas sufre un daño o rotura, siempre son afectadas las personas que las manipulan. A través de este sistema esto también se eliminaría, y a la vez el riesgo del personal de limpieza, que es quizá el menos preparado, y al mismo tiempo el que está en mayor contacto, porque es quien cierra las bolsas que contienen material contaminado con Covid. Esta parte, que es la que estamos cubriendo, es la que creemos que faltaba.


¿Cuál es, a su criterio, el principal impacto que esta solución logrará dentro del ámbito hospitalario? ¿Y en el medio ambiente?

Actualmente los contenedores en un porcentaje muy elevado son de plástico y con bolsas, como establece la legislación. Sin embargo, al retirar las bolsas y cambiarlas los contenedores no son higienizados ni desinfectados, por lo tanto aunque se retiren las bolsas el contenedor sigue contaminado. Estos contenedores tienen una vida útil, después de la cual empiezan a deteriorarse y a generar grietas y roturas que hacen que también dejen fluidos a su paso. Con lo nuevos contenedores esto va a mejorar y nosotros tenemos previsto además hacer una medición de la contaminación del aire circundante estableciendo el gradiente de contaminación por encima de nuestro contenedor, de tal manera que sepamos feacientemente el grado de contaminación y si ésta es significativa, para saber si es necesario plantearlo a nivel legislatura o simplemente acentuar las protecciones.



A la hora de pensar la propuesta, ¿buscaron referencias internacionales que ya estén enfuncionamiento para inspirarse o adaptarlas? ¿Entienden que este proyecto es potencialmente exportable a la región?

Nosotros indagamos mucho acerca de cómo se manejan los residuos en otros países y no encontramos uno solo que tenga este tipo de seguridad con los residuos generados en hospitales, sí contenedores con tapa pero no que garanticen esta hermeticidad, porque la hermeticidad no es sólo que esté cerrado sino que refiere al absoluto impedimento de contacto desde dentro y fuera. Por eso entendimos que el camino a proyectar era este, crear un contenedor, en primer lugar amigable (ya que el contenedor debería invitar a que se viertan los residuos)  y funcional, es decir, en este caso buscamos darle esa protección que requiere toda persona que vierta un residuo, para que esté seguro de que ese espacio no está contaminado.


----
«Hoy estamos en una
etapa muy incipiente aún de la puesta en marcha de la solución, ya que
son muchos los actores que se entrelazan en este tema y buscamos ir por
el camino adecuado. Lo importante es que tenemos la apertura de todos y
tener el apoyo de Conacyt es algo fantástico
».

----


Respecto a su alcance, nosotros creemos sí que puede ser una solución que sirva a muchos países, en primer lugar porque todos tenemos casi los mismos problemas en este punto. Por poner un ejemplo, días pasados estuve viendo unos titulares en Asunción de un equipo médico que hizo un transplante que fue fabuloso, de los mejor de la medicina paraguaya; cuando me acerco a ver la fotografía haciéndole zoom, observo el contenedor con la tapa abierta dentro del quirófano; y entonces uno vuelve a cuestionarse cómo puede ser que este punto no se tenga en cuenta.

 
Dado que uno de los hitos de su proyecto es cubrir la demanda de los grandes hospitalespúblicos de Paraguay, ¿cómo es la articulación público-privada a la hora de cumplir este objetivo?

Además de que estamos en comunicación con el Conacyt, en Paraguay hay una institución que se llama DIGESA (Dirección General de Salud Ambiental) dependiente del Ministerio de Salud, y que es la rectora de estos temas y la que regula la aplicación de la ley, por ende, tenemos planeadas reuniones con ellos. Además, como cada municipio tiene la potestad de legislar y existe también una ordenanza asuncena que establece algunos requerimientos adicionales a la ley, consideramos importante reunirnos con estas instituciones para escuchar su parecer.



¿Cuánto aporta y cómo aprovecha el equipo el reconocimiento de RELAI al proyecto y su difusión regional? ¿Cual otro valor agrega la participación en una convocatoria regional, impulsada por la RELAI, la cual representa una asociación de 14 agencias de innovación en America Latina y el Caribe?


El equipo trabajó muchísimo y el reconocimiento, en el marco de la convocatoria Desafíos Comunes, nos hizo sentir muy especiales a todos. Hoy estamos en una etapa muy incipiente aún de la puesta en marcha de la solución, ya que son muchos los actores que se entrelazan en este tema y buscamos ir por el camino adecuado. Lo importante es que tenemos la apertura de todos y tener el apoyo de Conacyt es algo fantástico.

Vale mencionar, por último, que este proyecto trae intrínsicamente la necesidad de adecuar la legislación, por lo que esto nos hace ir muy despacio y con paso seguro para demostrar que el proyecto sirve, funciona, optimiza los servicios médicos  y hospitalarios y que puede salvar vidas, por lo tanto requiere una oportunidad de ser presentado y cotejado con la legislación vigente, la que debe dar ese paso que nosotros pretendemos plantear.